ilustraciones: CARLO CARRA
(en estas
semanas de junio de 2009 he descargado una serie de apostillas a entradas en el
blog de Elisa Jovellanos, upedea
crítica, sanamente enrocada en su NO ES ESTO, NO ES ESTO con que contrapesar el
enroque mucho más insano de la directiva de su partido; al releerlos con más
detenimiento, me he dado cuenta de cómo no pocos de estos comments son
de lo más atinado que he parido como reflexión política en bastante tiempo y
que podían dar pie a una nueva selección shadowliner; desde la anécdota de UPyD
–continuando lo ya expresado en alguna entrada de mi blog-
voy atalayándome hasta la categoría de los motivos que me llevan a interesarme
por el hecho político y a qué prioridades sitúo como primarias en tal hecho;
Elisa, en su desencanto, en su randiana denuncia de arbitrariedades y en su
acíbar irónico, me recuerda a mí mismo en tantos momentos de decepción con el
partido de turno, de tantos NO ES ESTO, NO ES ESTO –mis alejamientos,
intermitentes hasta llegar al definitivo, de las siglas falangistas, en aquel
final de 1980, en aquel otoño de 1986, en aquella primavera de 1997; mis tiradas
de toalla y reencuentros con el CDS entre 1988 y 1991, incluida esa resaca
fuera ya de militancia; mi perenne, tortuosa y heterodoxa empatía por lo
abertzale, desde aquella elegía a Yoyes que leí por RNE en el 89 hasta el mucho
más reciente recordatorio a Josu Muguruza al final de esta entrada-
y quizás por eso, de los muchos blogs de upedeos críticos que proliferan por la
red de unos meses a esta parte, haya elegido éste, yo, que ni milito ni voto a
UPyD –aunque sí he seguido con interés el fenómeno- como detonante y
depositario de mis reflexiones)
La
decepción de Pedro Jota por los a su juicio magros euroresultados de UPyD
coincide prácticamente con la puesta de largo prisaica de Rosa Díez como
lideresa upedea en la tertulia de la Campoy.
Aquí se
podrían plantear algunas preguntas: ¿Rosa Díez, quien siempre tuvo gente en
UPyD vinculada al grupo PRISA (Elorza, Vargas Llosa, Savater...), rompe amarras
con Pedro Jota y se busca la vida con el sector mediático más afín a su partido
matriz preparando su regreso y así consumando su revenge contra la humillación
que le hicieron ZP y Patxi López? ¿O todo esto de la decepción por los
resultados electorales es un paripé de EL MUNDO y LD para facilitarle la vuelta
al PSOE como submarino al servicio de Pedro Jota "Charlie"?
Sigo sin quitarme de la cabeza esa hipótesis de un escenario berlusconiano en
el que Pedro Jota, usando simultáneamente a Aguirre y a Díez, aspirase a
controlar los dos principales partidos y con ello consumase un bipartidismo
tongado donde él, a diferencia del cavaliere, no se quemaría en la política
explícita sino que actuaría como periodista ventrílocuo/titiritero usando a sus
"ángeles de Charlie". En la política española esto de los
submarinos y correveidiles no es algo nuevo (UCD, AP y PCE los han sufrido,
curiosamente, siempre en beneficio del binomio antes todopoderoso PSOE/PRISA
-ahora, con este binomio bastante pocho een cuanto a sus respectivas
dirigencias, lo mismo un Pedro Jota con veleidades filibusteras podría estar
dispuesto al abordaje-). Otra cosa es que todo esto se consume.
(...)
Por
cierto, para quienes consideren disparatada mi hipótesis, recordarles que la
política española está hecha de disparates: ¿alguien se habría tomado en serio
en 1982 a quien hubiese adelantado dónde acabaría militando el por entonces
secretario general de AP? ¿o a quien hubiese dicho que Herrero de Miñón, tras
contribuir a dinamitar desde la derecha a UCD y vivir su breve apoteosis en AP,
acabaría en los 90 trapicheando a un tiempo con el PSOE y... la familia Franco?
¿o no era parejo disparate que el PSI en los primeros 90 (con su líder Craxi
huido a Túnez para evitar ser procesado) sufriese sendas hemorragias hacia
siglas tan poco centroizquierdistas como FORZA ITALIA y ALLEANZA NAZIONALE?
La
política está hecha de "disparates". Este escenario de los ángeles de
Charlie puede o no ser real pero, desde luego, resulta perfectamente plausible.
En cualquier caso, lo que sin duda es real y tangible es la acuciante ambición
y deseos de revancha de la sra Díez.
(...)
Parecen
florecer los espacios de Internet denunciando falta de democracia interna en
UPyD así como el desasosiego creciente en lo que hace a estafa electoral ("yo
no voté a estos para esto"), tremolinas que también parecen sacudir al
partido hermano CIUDADANOS (coalición con LIBERTAS, cisma de los presuntamente
ortodoxos).
A
pesar de la machacona utilización en este blog de la iconografía estaliniana
para definir plásticamente el malestar contra el enrocamiento de Díez y sus
incondicionales, yo continúo viendo más bien signos fascistas (como ya expliqué
aquí) tanto
en las motivaciones ambiciosamente revanchistas de la lideresa (que enlazan
perfectamente con Mussolini, Doriot y Mosley en tanto que rebotados del
socialismo, comunismo y laborismo respectivamente hacia una terra incognita, "transversal",
que pronto se concretaría en lo que ya sabemos) como en la introducción de un
pensamiento "duro" en un campo (el centroizquierda y la
izquierda moderada) básicamente habituado al consenso y a la negociación, pensamiento
impulsado por colectivos sociales emergentes de signo burgués dispuestos a
practicar una política expeditiva y firme en la consecución de sus fines.
A diferencia de la Liga Norte (regeneracionismo de lo que se considera "parte
sana" de Italia soltando lastre por el sur), del difunto Pim Fortuyn
(defensa sin ambages -recurriendo, si es preciso, a una movilización de
recursos a lo israelí- de un estilo de vida frente a unos elementos que lo
amenazan con su proceder autoritario), UPyD parece estar más cerca de los
unionistas del Ulster (y de aquellos ultrajacobinos franceses de los 90
emanados del centroizquierda -Chevenement a la cabeza-) en cuanto a la
inquietud prioritaria por la disgregación de España y la babelización
lingüística. De hecho, Sosa Wagner en la eurocámara, dentro del grupo mixto,
sólo podría homologarse (de hacerlo con alguien) con los unionistas
democráticos (hay asuntos comunes, como el tira y afloja del affair De Juana y
los vínculos entre abertzales y Sinn Fein).
En
cuanto a España, aunque pueda haber cierta relación (tanto por el malestar
interno en cuanto a representatividad como por la indefinición de discurso) con
el CDS de los últimos 80 (sé de lo que hablo pues milité entre el 87 y el 89
con una secretaría en Juventudes y fui testigo de primera mano de estas
tensiones e indefiniciones), la diferencia se halla en esa voluntad "cordial"
del CDS frente a la defensa "beligerante" de prioridades que
supone UPyD.
Hay
un grupo, efímero, y abocado en parte tanto al francofalangismo como al
republicanismo moderado, que podría considerarse un antecedente conceptual de
UPyD (tanto por sus preocupaciones centrípetas como por la abundante presencia
de intelectuales en sus cuadros), el FRENTE ESPAÑOL que en los primeros 30
crearon unos cuantos discípulos de Ortega y Gasset (Zambrano, Maravall, Gª
Valdecasas).
(...)
Supongo
que el último link
(¡ese porcentaje nada pequeño de elementos procedentes de las amalgamas
berlusconianas! -y, pese a todo, en ese maremágnum amorfo que es el
centroizquierda italiano, Di Pietro y su partido siguen molando, como también
aquí, entre elementos afines al PSOE y a IU-) puede ayudar bastante a ver por
dónde puede ir el futuro inmediato de UPyD como partido captador de votos ahora
"alla sinistra", tras haber trileado votos en sus primeras
etapas a ultras y a peperos "duros" desencantados de Rajoy.
Tampoco tiene desperdicio en el link sobre Di Pietro
el párrafo "Aspetti controversi". Y la prueba del algodón: si los
hayekianos y berlusconianos de EL MUNDO y LIBERTAD DIGITAL siguen cómodos con
Díez tras estas alianzas, es que, en efecto, hay algo turbio en el perfil
centroizquierdista de la formación de Di Pietro y ese porcentaje de miembros
emanados de la galaxia Berlusconi es más categoría que anécdota.
(:::)
Varias
preguntas que debería hacer UPyD, si continúa siendo "martillo de
independentistas" (¿o ahora, visto que en el País Vasco esta vez ha
pinchado y parece estar perdiendo credibilidad, ya se ha archivado esta "honda
razón de ser" y se buscan nuevos "valori" que vender
al electorado?):
¿Jesús
Eguiguren, contumaz e irredento defensor del diálogo con ETA y actual
presidente del grupo socialista en el Parlamento Vasco, ha sido sometido a
algún tipo de lavado de cerebro, a lo manchurian candidate, para cambiar
visceralmente de postura y de ahí esa cacareada fiabilidad del gobierno del PSE
en cuanto a firmeza antiindependentista, o, si no, si sigue aferrado a sus
tesis de la primera legislatura, cómo se concilia su presencia destacada en el
PSE con esta nueva línea apoyada por PP y UPyD? (es un poco irónico que a
Redondo Terreros lo fulminasen por un encuentro casual con Damborenea y
Eguiguren -tan pecador, desde el extremo opuesto, como lo pudo ser en su
momento Damborenea- no haya sido apartado como la peste).
By the
way con lo que acabo de preguntar: ¿el que en La Sexta, esto es, en la tv
privada de ZP, se haya planteado ese diálogo de buen rollito con Otegi (y
conste que en ese espacio el único que se ha comportado con dignidad -la
dignidad que da la coherencia, al margen de simpatías o antipatías hacia sus
posiciones- ha sido el entrevistado: el hedor lo ponía el programa y quienes lo
han ayudado a confeccionar) forma parte también de esa nueva estrategia de
firmeza del PSE que ha logrado el apoyo del PP y UPyD al lendakariato de López?
(...)
Quien
se haya asomado a mi blog habrá podido comprobar que no soy demasiado
puntilloso con las formalidades democráticas en cuanto a mis simpatías y "alegrones
del día" (alusión a la frase del asilvestrado policía Harry Callahan).
Quizás por ello pueda entender a la vez a palestinos y a israelíes, a católicos
y a protestantes norirlandeses, a argelinos y a pied noirs, y valore tanto a
Nixon y su realpolitik heredada de Bismarck en relación con las superpotencias
del Este. Creo en la democracia como intencionalidad, como aventura visionaria
pero no como chantaje ni como arena en los cojinetes. Sólo he militado una vez
en mi vida y lo hice en el partido que consideré por un tiempo paradigma de la
profundización en la democracia, el CDS. Había tres valores en esa formación,
Suárez, Ridruejo y Mounier, que fueron los imanes. Desde dentro vi que,
precisamente por exceso de "democracia", repitiéndose la
historia de UCD, los sectores más contrarios al proyecto suarista (esto es, los
más proclives a un acercamiento al PP) estaban laminando al resto.
Hoy
trato de conciliar mi "corazoncito" (mis "valores
eternos", mi "utopía", mi "país de la
piruleta") con el principio de realidad. De ahí que pueda aceptar las
razones del enemigo (el colonialismo, el capitalismo, el centralismo) a la par
que las que considero más próximas desde siempre. Eso sí, siempre que se
defiendan principios, visiones del mundo, fanatismos, proyectos de vida en
común frente a toda estrategia basada exclusivamente en pervertir mensajes en
provecho personal de puro medro (lo que yo llamo proxenetismo político).
Puedo
respetar, desde esa mirada que suelo calificar de soreliana, al difunto
(políticamente hablando) Damborenea y al difunto (en todos los sentidos) Josu
Muguruza. No eran proxenetas de la política y cada cual, a su manera, lo pagó.
Puedo respetar a otro fiambre, Pim Fortuyn. Podría haber respetado a UPyD (y
supongo que todavía hay algo a respetar en ello -de ahí mi frecuente presencia
en este blog y mi interés por las razones de los disidentes-) pero he llegado a
la conclusión de que el único valor categórico de la línea oficial de este
partido es que la lideresa sacie sus ansias de poltrona y recupere las
prebendas perdidas. Puro y duro proxenetismo que explica cómo se ha jugado
indecentemente con las expectativas de ultras, derecha civilizada "dura",
adoctrinados en Hayek, sociatas nostálgicos del priísmo felipista, gaycons,
hasta (puede) algún centrista despistado con morriña de Suárez. El mismo
impulso manipulador, impersonal, de puro medro, que dio pie a unos cuantos
listillos de La Sexta a entrevistar a Otegi como en algún canal vecino se
entrevistó a Julián Muñoz.
Hoy
no tengo ni idea de qué pretende UPyD más allá de tejemanejes personales para
medrar, con esa euforia antipolítica del broker. Estoy con Lenin en sus
preguntas enunciadas en la presente entrada, que creo iban en la línea que yo
estoy tratando de señalar [Cuando
Fernando de los Ríos visitó a Lenin le hizo una pregunta sobre que era lo que
ocurría con la libertad, a lo que el líder ruso le respondió: Libertad, ¿para
qué?. En otra ocasión, el ideólogo soviético se planteó otra pregunta:
Democracia, ¿para qué?, considerando que el sufragio universal era la dictadura
de la burguesía (en La revolución proletaria y el renegado Kautsky, Editorial
Progreso. Moscú)]. Por supuesto, si en vez de Lenin, uno
puede encontrarse a un Suárez, a un Ridruejo, a un Carlos Hugo de Borbón Parma,
a un Thomas Sankara en Africa, a un Julio Anguita, gentes todas ellas como
sacadas del país de la piruleta, pues mejor. Pero si hay que elegir entre un
proxeneta amigo de chantajear con unos valores democráticos que le importan un
pimiento y un Harry Callahan con algo en la cabeza más allá del afán de lucro y
medro personal, antipolítico, siempre preferiré "equivocarme"
con éste que "acertar" con el proxeneta (alusión a la famosa
frasecilla sobre Sartre y Aron).
(...)
He
recibido hace un rato en el privado una respuesta a mi anterior comentario,
respuesta no exenta de iracundia y rayana en el diálogo para besugos (por no
captar muy bien por dónde iban mis tiros).
En ningún
momento he tratado de ofender o de atacar a quienes como nuestra anfitriona
denuncian la falta de democracia interna en UPyD. Lo que he procurado señalar
es que, tal vez lo más grave aquí no sean el atentado a las formas y la "letra"
del hecho democrático sino la carencia de contenido real de la cúpula que
conculca estas formas.
Si la sra
Díez pudo en su momento (tan ajeno a esta imagen de ahora -¿aún vigente o ya a
medio apear?- de "martillo de independentistas"), aferrándose
a la letra de lo democrático, echar toda la mierda sobre Damborenea como
comedor de los pecados de unos cuantos más y rasgarse las vestiduras de manera
algo farisea (por este blog hay una entrada
donde se desempolva todo esto), estaba claramente haciendo proxenetismo
político, usando de manera calculada el puntillismo democrático para su propio
provecho ("se aparta al apestado explícito pero se respeta a las X que aún
me puedan convenir").
De igual
modo, haciendo abstracción de la excepcionalidad de determinadas circunstancias
y cargando las tintas sobre el excesivo personalismo de tal o cual liderazgo,
la derecha de UCD y del CDS acabó dinamitando los dos proyectos más serios que
ha habido en nuestro país desde hace décadas en la profundización del ESPIRITU
(que es más importante que la letra, como el BOSQUE lo es frente a los árboles,
o la LUNA respecto al dedo que la señala) democrático en nuestro país.
Es muy sano
buscar la metodología más democrática posible pero que ello no nos ciegue o nos
vuelva rehenes de lo que, en determinadas circunstancias, puede convertirse en
coartada para la inacción. A mi juicio (juicio muy relativo y muy subjetivo, de
observador -que no votante ni militante- del fenómeno UPyD), Rosa Díez y sus
guardaespaldas no son ni Putin ni Ahmadineyad (sujetos que, en sus discutibles
procedimientos de consolidarse en el poder, lo hacen por algo bastante más
elevado que el amor a la poltrona -jamás se me ocurriría equipararlos a un
Chávez o a los Kirschner, donde sólo veo proxenetismo político de la peor y más
cutre especie: y, seamos serios, la oposición a ellos también es para darle de
comer aparte-). Y eso es lo más inquietante e irritante: construirse un
pelotazo político sobre las chepas de mucha gente, que, como los ciegos con el
elefante, no tiene ni pajolera idea de cuál es la idea global de UPyD (de
haberla, que cada vez lo dudo más), más allá de slogans, guiños y manipulación
descarada de emociones contrapuestas de mucha gente incómoda con el lodazal
político establecido.
Para ese viaje, me quedo, como ejemplo de transparencia (hasta lo radiológico),
con la saga del GIL del difunto Idem y Idem. Ahí, como con FORZA ITALIA, si te
metes o lo apoyas, sabes a lo que te metes. Las reclamaciones, al libro.
Proxenetismo tan explícito que nadie puede llamarse a engaño: se apoyaba a Gil
y Gil por lo que se apoya a Berlusconi, a ver si nos toca algo en el trinque
general (por cierto, fue Felipe, con el culto a la gente guapa y al pelotazo,
quien inoculó en este país este virus -con mejores modales y menos descaro,
claro-).
Lo malo
es el fariseísmo.
(...)
Hoy
por hoy, estimada anfitriona, sólo existe una "transversalidad"
y es prima hermana de la "tolerancia" (entendida en su
acepción putesca de "casas de..."): la transversalidad de los
anuncios de prostitución en todos los periódicos, la transversalidad de las
madrugadas de spam porno (y de los espacios de pitonisas y de jueguecitos de
estos sacaperras con hermosa azafata analfabeta trabucándose con el que llama)
en todas las cadenas, la transversalidad que posibilita la presencia de Alaska
y Ramoncín en la COPE, la transversalidad del pan y circo futbolero en un grado
muy superior al que se vivió en el franquismo (es revelador cómo La Sexta, la
presuntamente más a la izquierda y más "alternativa" de las
cadenas de tv estatales, sea la que explota el delirio futbolero con un descaro
sólo comparable al del cavaliere), la transversalidad de la freaksploitation
(común a casi toda la parrilla televisiva) donde lo que se espera de la
ciudadanía es que se humille públicamente y esté dispuesta a todo por dinero
(aquel Pepe Isbert vestido de esquimal de HISTORIAS DE LA RADIO hoy es el colmo
de la dignidad en comparación con los cobayas de GH, la difunta trepa Jade
Goody, el ¿triunfador? Paul Potts o su hirsuta compatriota de voz angelical
recientemente psiquiatrizada). Esa es la transversalidad que, traducida a la
política, representa UPyD con su tomadura de pelo constante al electorado en
beneficio de una cúpula y de los medios que (por razones igualmente turbias
-desde luego, como ha quedado claro, razoones completamente ajenas a toda visión
del mundo, tendencia ideológica o defensa de un modelo social determinado-) se
han empeñado en apoyarla.

“LIBERTAD”
es una palabra que, como “CRISTO”, en rarísimas veces la he encontrado
cargada de sentido, más allá de su uso como coartada, excusa, pretexto o
herramienta para desarrollar orwellianamente en su nombre lo contrario de su
significado HONDO.
Las personas que me han hecho empatizar (esto es, hacer mías esas palabras) son
Emmanuel Mounier y, sobre todo, Simone Weil para “CRISTO” y Ayn Rand
para “LIBERTAD”. Es decir, tres sujetos considerados absolutamente
disfuncionales para aplicarlos a la praxis política en uso, salvo desde la
manipulación retórica y, la verdad, ni así. Sin embargo, LA REBELION DE ATLAS,
ECHAR RAICES o el MANIFIESTO AL SERVICIO DEL PERSONALISMO me parecen programas
políticos mucho más afortunados y esperanzadores que los existentes.
Obviamente,
imposibles de ser de utilidad para nadie con inclinaciones corruptas. Y he ahí
su encanto. Su mera existencia. Por si llega el día en que alguien se valga de
ellos sintiéndose bien, cómodo, sin reticencias, al aplicarlos.
No
pierdo la esperanza aunque, a corto plazo, pueda parecer pesimista, incluso
nihilista en mis reflexiones.
(...)
A
los conceptos de “LIBERTAD” y de “CRISTO” yo añadiría un concepto
que para mí está por encima de todos los demás, el de “SOBERANIA”. En
parte, se funde con el de “LIBERTAD” (pero no es lo mismo: hay un punto
aristocrático que Ayn Rand sí asume, en su visión revolucionaria del
capitalismo, y que la distingue de Hayek, más cínico en su planteamiento -AR
busca lo mejor y Hayek es más de los que consideran lo mejor enemigo de lo
bueno: yo, como buen extremista, me quedo con lo mejor, sólo sea como
horizonte-). Aparte de los personajes randianos de Roark y Galt, el autor
paradigmático para mí en cuanto a “SOBERANIA” es Ernst Jünger con sus
textos LA EMBOSCADURA y EUMESWIL.

Personalmente,
creo que sí hubo voluntad de transición en una serie de nombres procedentes del
aparato de la dictadura (Ridruejo, Herrero Tejedor, Suárez -y los pongo en ese
orden porque de alguna manera acaban constituyendo, sin pretenderlo, una saga-)
y esta voluntad se torció cuando los dos partidos situados a los flancos de la
formación que había liderado la transición, PSOE y AP, bien socavando desde
dentro la esencia rupturista-desde-la-reforma que había caracterizado a UCD,
bien usando la aureola de partido prohibido y en la oposición al franquismo
para pervertir la voluntad de profundización en la democracia y degradar la
transición a mero priísmo, tornavolteando esa mala conciencia del suarismo con respecto
a su pasado (uno de los motores de esa profundización democrática y una de las
razones de que la España del 77 al 81 -la España de la movida, de la
contracultura, de la fugaz primavera de la ultraizquierda, del centrismo como
laboratorio de iniciativas, de las mil flores culturales y políticas, de los
pactos anticainitas, de la conciencia de vivir un momento histórico y no un
juego de rol- fuese tan LIBRE con mayúsculas en
relación tanto con su pasado dictatorial y guerracivilista como con su futuro antiutópico,
entre orwelliano y mundofelicista) en pura prepotencia, se cargaron
la última oportunidad que ha tenido este país de ser algo más que una página de
EL BUSCON.